Al menos 50 personas han muerto y más de 20 permanecen heridas en la provincia de Gansu, al noroeste de China, como consecuencia de las fuertes trombas de agua y granizo caídas el último fin de semana.
La desnutrición en algunos lugares del cinturón del Sahel, en Chad, es aguda y severa. Afecta a más de un 25% de la población, especialmente la de corta edad, y, por si fuera poco, la situación de emergencia se agrava por culpa de un brote de meningitis que se extiende con la misma velocidad con la que se desvanecen los más débiles.
Mali se mueve a golpe de conflicto mientras su población huye despavorida ante un presente complicado y un futuro que no se avecina esperanzador. Desde que el pasado mes de enero comenzara la guerra entre el Gobierno y los rebeldes tuareg, más de 70.000 personas han abandonado el país.