Las fuertes lluvias caídas en Tailandia desde el pasado mes de junio se han cobrado hasta el momento 300 muertos en las zonas norte y centro del país. Las inundaciones, las peores de los últimos 50 años, han afectado además a 1,5 millones de hogares, provocando el traslado de muchos de sus residentes.
Según datos del Departamento de Prevención y Mitigación de Desastres de Tailandia, la avalancha de agua acumulada mantiene anegadas 24 provincias. Se calculan 2,3 millones de damnificados y hasta 110.000 personas permanecen en centros de evacuación.
Además de pérdidas humanas, las lluvias monzónicas tailandesas han sumergido numerosas ciudades, anegado campos de arroz y polígonos industriales, y bloqueando carreteras y líneas ferroviarias.
“Debemos proteger las zonas de importancia económica, incluidas Bangkok, el aeropuerto de Suvarnabhumi, las áreas industriales y los centros de evacuación”, ha declarado la primera ministra Yingluck Shinawatra.